El presidente de CAPIP, Agustín de la Fuente, fue categórico al definir que el nuevo esquema busca adaptar la actividad a la realidad del mercado y garantizar su viabilidad.
Tras una larga negociación, las tres cámaras del sector tangonero congelador cerraron un acuerdo integral el martes a la tarde con los gremios marítimos que redefine el esquema de funcionamiento del sector, tal como anticipó A TRES PUNTAS.
El presidente de CAPIP, Agustín de la Fuente, fue categórico al definir el resultado: “Acá no hay ni ganadores ni perdedores, hay una adecuación de un negocio que lo necesitaba”, sostuvo, al explicar los detalles de la firma del entendimiento con el SOMU, que ahora deberá ser homologado por Trabajo y que se suma a los ya alcanzados con Capitanes y SICONARA.
“Fue un trabajo muy intenso, con muchas reuniones y la necesidad de tener certezas sobre el rumbo del sector. Había que reconfigurar un esquema productivo que ya no funcionaba y que requería una actualización profunda”, explicó de la Fuente.
Un acuerdo estructural y no transitorio
El nuevo acuerdo introduce cambios de fondo en la forma de liquidar la producción, incorporando tablas variables atadas al comportamiento del mercado internacional. Esto implica que los ingresos del sector ya no dependerán de valores fijos desactualizados, sino de referencias dinámicas vinculadas a los precios de exportación.
“El convenio anterior tenía más de 20 años y respondía a un mercado completamente distinto. Hoy la realidad cambió: hay más volumen de captura, más competencia internacional y precios más ajustados”, detalló el titular de CAPIP.

En ese sentido, el titular de CAPIP subrayó que el nuevo esquema permitirá evitar conflictos recurrentes cada año, ya que establece distintos escenarios posibles según la evolución del negocio. “Cada parte va a saber dónde está parada en función de los precios internacionales”, sostuvo.
“Llegamos a un punto donde salir a pescar daba números negativos. Era insostenible. Por eso era imprescindible ordenar la actividad para que vuelva a ser viable”, afirmó de la Fuente.
Además, recordó que en 2025 la demora en el inicio de la temporada generó pérdidas económicas significativas tanto para trabajadores como para empresas, lo que impulsó una mayor predisposición al diálogo en esta nueva instancia.
Con los acuerdos firmados, el próximo paso será avanzar en los procesos técnicos para habilitar la pesca, incluyendo la convocatoria a la comisión de seguimiento del langostino y la realización de campañas de prospección.
“Hoy estamos dentro del calendario histórico. Las perspectivas biológicas son positivas, pero hay que ser prudentes porque hablamos de recursos naturales”, advirtió.

Agenda pendiente
Más allá del acuerdo, desde el sector empresario remarcaron que persisten desafíos estructurales, como la presión impositiva, los costos operativos y la necesidad de mejorar la competitividad internacional.
En ese marco, De la Fuente adelantó que se retomarán las gestiones para la eliminación de retenciones a las exportaciones, además de impulsar una revisión integral de costos en toda la cadena.
“Si seguimos sumando costos innecesarios, no vamos a poder competir. Este acuerdo debe ser un punto de partida para ordenar todo el sistema”, concluyó.